¿Qué es la privación emocional?

La privación emocional es un término utilizado por los psicólogos para describir la falta de experiencia emocional de una persona, lo que puede resultar en un desarrollo emocional deficiente.

La privación emocional describe la falta de apoyo emocional y cuidados en la vida de una persona. Esto puede deberse a una crianza negligente, abuso u otros eventos traumáticos. Los efectos pueden variar de una persona a otra, pero a menudo conducen a una baja autoestima, depresión y ansiedad.

Los efectos de la privación emocional no siempre son inmediatamente visibles, pero pueden ser muy severos a largo plazo. La falta de amor y afecto por parte de los cuidadores puede dañar la capacidad del niño para entablar relaciones con los demás en el futuro.

El término fue utilizado por primera vez por el psicoanalista John Bowlby en 1951. Él creía que el desarrollo emocional de un niño depende en gran medida de su relación con su cuidador. Si el niño no recibe suficiente amor y atención de su cuidador, es posible que nunca desarrolle ciertas emociones como la confianza y la empatía.

La privación emocional a menudo se observa en niños que han sido desatendidos por sus padres o cuidadores. Este tipo de abandono conduce a sentimientos de inutilidad e inseguridad. Los niños que han experimentado privación emocional también pueden sufrir problemas de salud mental, como depresión y trastornos de ansiedad, más adelante en la vida.

La privación emocional puede ser causada por negligencia o falta de amor. Puede ser intencional o no intencional, pero siempre es dañino. Puede conducir a una serie de problemas de desarrollo que afectan el cerebro y el comportamiento del niño.

¿Que consecuencias tiene la privación emocional?

La consecuencia más significativa es el hambre emocional que puede manifestarse de multiples formas.

El hambre emocional es un sentimiento que tienen las personas cuando les falta el apoyo emocional y la conexión con los demás.

Se nos ha enseñado a creer que el hambre física es el único tipo de hambre del que debemos preocuparnos. Pero el hambre emocional es el que mayor sufrimiento provoca en las personas.

Las adicciones son la consecuencia más evidente del hambre emocional que pueden ser tanto físicas como mentales. Las adicciones físicas incluyen la adicción a la comida, a la nicotina, el alcohol y las drogas. Las adicciones mentales incluyen la adicción al juego, el sexo y las compras.

La forma más común de adicción es el alcoholismo, que es cuando alguien desarrolla una dependencia poco saludable del alcohol. Los alcohólicos suelen beber más de lo que pretenden y experimentan síntomas de abstinencia si no beben durante un cierto período de tiempo.

Podríamos decir que el origen de muchos problemas de salud mental proceden de la privación emocional y la necesidad de encontrar alivio al hambre emocional.

La terapia es una parte importante de las soluciones de privación emocional porque ayuda a las personas a comprender por qué se sienten de la manera en que se sienten y a aprender formas de lidiar con sus emociones.